Ética
Por qué lo hicimos
Antes de construir InMemories nos hicimos mil preguntas. Probablemente las mismas que te estás haciendo tú ahora.

Las preguntas
¿Es correcto recrear a una persona que ya no está? ¿Es respetuoso? ¿Puede hacer daño a quien se queda? Son preguntas serias, y nos las hicimos antes de escribir una sola línea de código. En ética hay muchas interpretaciones, y no existe un bien o un mal válido para todos: lo único que cuenta es la idea personal de cada uno. La tuya, para ti.
En quién pensamos
Elegimos construir esta herramienta pensando en las situaciones en las que puede dar consuelo. En quien afronta una larga enfermedad y tiene hijos pequeños a los que no verá crecer, y quiere dejarles su voz, sus historias, sus consejos. En quien quiere dar un último adiós con calma, cuando se sienta preparado. En quien solo conoció a un padre o una madre a través de fotos y relatos de familiares, y querría oírle contarlo en persona. Lo que a primera vista puede parecer distópico, visto de cerca tiene aspectos positivos, útiles, naturales.
Ya hemos pasado por esto
A mediados del siglo XIX parecía inquietante «congelar» el rostro de una persona en un trozo de papel. Luego la fotografía entró en todas las casas. Con los vídeos caseros, volver a ver en movimiento a una persona fallecida era algo extraño; hoy es un tesoro que guardamos. Nos acostumbramos rápido a lo que nos ayuda a tener cerca a quienes amamos. InMemories es el siguiente paso: una nueva forma de seguir junto a los nuestros y de dejar un testamento vívido, real, que permanece.
Las reglas que nos dimos
Un avatar de InMemories es una reconstrucción: nunca finge ser la persona, y lo dice si se lo preguntas. Nace solo con el consentimiento de quien tiene derecho: el tuyo, si te grabas tú; el de la familia, con una declaración de responsabilidad, para quien ya no está. La videollamada de una persona fallecida requiere una verificación de derechos. Los recuerdos siguen siendo tuyos: no se vende ningún dato y puedes pedir su eliminación cuando quieras.
Si después de leer esto sientes que InMemories es para ti, aquí estamos. Si crees que no, está bien: también es una decisión que respetamos.